miércoles, 18 de octubre de 2017

El Aguilucho lagunero occidental



En la zona en que vivo hay varias lagunas alrededor que mantienen
una población estable de Aguiluchos laguneros occidentales (Circus aeruginosus).


Por regla general estos Aguiluchos laguneros no se mueven de ese hábitat que les brinda comida, protección y un lugar, normalmente en el medio de la laguna, donde construir su rudimentario nido entre la vegetación palustre para sacar adelante a sus nidadas que pueden estar entre 3 y 7 pollos.  



El Aguilucho lagunero es un ave rapaz de tamaño medio y es el mayor de los denominados "Aguiluchos". Tiene una envergadura que puede llegar a 1,5 m, una talla de hasta 50 cms, y un peso máximo de 750 g, lo que le confiere un aspecto muy estilizado. A primera vista parece un ave débil y torpe, impresión que cambia totalmente cuando ves al lagunero enfrentarse a algún competidor, o realizar un picado sobre una presa.




Lo que más llama la atención de los laguneros son sus largos tarsos que le confieren un aspecto un tanto diferente al de otras rapaces. Las garras que son posiblemente la característica más importante de las aves rapaces, sin embargo en el caso del lagunero no parecen tan fuertes como las de sus parientes, aunque cuando les consigues observar de cerca te das cuenta que a pesar de su tamaño son unas armas más que suficientes tanto para defenderse como para conseguir la comida.


Cuando son adultos, machos y hembras tienen un plumaje diferente, ya que el dimorfismo sexual es considerable. También ese plumaje varía con arreglo a los juveniles, e incluso puede haber ligeras variaciones entre individuos adultos del mismo sexo.

Macho (arriba) y hembra de Aguilucho lagunero

 Macho

Hembra

Juvenil

En los machos adultos el color predominante es el marrón claro con la parte inferior de las alas blancas y con las puntas de las rémiges negras, también en la parte superior de las alas tienen una zona de un color gris metálico, y su cola también es gris claro. Este conjunto les confiere un aspecto característico.




El plumaje de las hembras es de un color chocolate más o menos oscuro con trazas amarillentas o blanquecinas sobre todo en la cabeza y en los hombros.




Los juveniles presentan un plumaje de un color marrón oscuro uniforme durante el primer año muy parecido al de las hembras, pero sin las zonas claras de las alas, ese plumaje va cambiando en las siguientes mudas tomando las características de su sexo.




Para diferenciarles podemos fijarnos también en otras cosas que nos ayudarán a determinar el sexo y la edad aproximada de los ejemplares observados. 

En primer lugar como en casi todas las rapaces, la hembra es bastante más corpulenta que el macho. 

Unos ojos amarillos nos indicarán que tenemos delante un ejemplar adulto, ya que en los ejemplares juveniles los ojos serán marrones.

Adulto

Juvenil

Una cola marcadamente clara de color gris nos indicará que tenemos delante un macho, ya que la de las hembras es marrón más o menos claro.

Macho

Hembra

En vuelo es fácil diferenciarles de las otras rapaces de la zona, ya que aunque los laguneros tienen un tamaño muy parecidos a Milanos y Ratoneros, su forma de volar  con aleteos lentos, el planeo con las alas ligeramente en "V", y su cola algo más larga, les hacen inconfundibles.


Su alimentación como su apellido indica está relacionada principalmente con las aves que frecuentan  los humedales, pero también se alimenta de pequeños mamíferos, de reptiles, de otras aves que pueda capturar, y en ocasiones cuando lo anterior escasea no desdeñan la carroña.

En la secuencia siguiente el lagunero ha capturado un azulón.




Como decía al principio vivo en una zona en la que hay algunas lagunas alrededor, y en ellas viven varias parejas de laguneros, pero la climatología tan seca que hemos tenido ha hecho que la mayoría se hayan secado, lo que ha obligado a que muchos de nuestros vecinos hayan tenido que emigrar, esperemos que provisionalmente, buscando zonas más húmedas en las que puedan encontrar a sus presas habituales.

Sin embargo algunos ejemplares han permanecido por aquí y se han convertido en asiduos visitantes de mi hide, permitiéndome poder ver su comportamiento tanto entre ellos como interactuando con las otras especies habituales.


He podido observar que son tímidos lo que les hace ser muy desconfiados, sin embargo son valientes y no dudan en plantar frente a Ratoneros y Milanos cuando hay comida por el medio. Con los ratoneros están prácticamente de igual a igual, además y dependiendo del hambre que tengan sus largos tarsos les suelen dar ventaja para mantenerles a distancia. Con los Milanos no tiene problema y no dudan en enfrentarse a ellos incluso cuando están en grupo en el suelo, otra cosa es en vuelo en el que los Milanos aprovechan su destreza para robarles la comida que puedan llevar entre las patas.









En cuanto al comportamiento de los ejemplares que me visitan no siempre es el mismo, aunque suelen aparecer de los primeros a la zona haciendo un vuelo de reconocimiento, lo más normal es que entren a coger un pedazo de comida y se lo lleven a un sitio tranquilo entre la maleza para evitar que los Milanos les acosen mientras lo comen, muchas veces se sitúan en algún arbusto próximo a esperar que algún córvido saque algún pedazo para ir a acosarle y quitárselo, también es normal que patrullen por los alrededores para localizar algún pedazo de comida que se le haya caído a alguno de los comensales, en fin, son mas imprevisibles que la mayoría de los asiduos.

Cuando entran prefieren posarse en los arbustos o en el suelo más que en los posaderos, aunque a veces también los utilizan.




Para mi, el Aguilucho lagunero es una rapaz interesante que siempre es bienvenida en el hide. Éstas son algunas fotos de las muchas tomadas en las últimas semanas.












Y esto ha sido todo, espero que os haya gustado y hasta la próxima.     

  

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