
Se nos va la primavera. Este año
apenas
ha llovido por León y aunque el “reventón” fue espectacular, el estiaje
ha ido secando las zonas medias y bajas de la provincia y solo en plena montaña
podemos aún disfrutar del color verde, como el de estas praderas con "los Mampodres" al fondo.
En esta estación nos gusta
recorrer diversas zonas para contemplar y fotografiar lo más característico de
la misma: Las Flores, y si encima alguien las discute el protagonismo, como en
el caso del corzo a las Bistortas (Polygonum bistorta) pues mejor.
Buscar una flor protagonista
sería imposible, por lo que en nuestro caso buscamos las que más nos gustan, empezando por las
Orquídeas.
Ophrys apifera
Su tamaño no puede compararse al
de las orquídeas tropicales, pero si su belleza. Sus flores de un tamaño que va desde unos
pocos mms hasta poco más de 1 cm, las hace pasar desapercibidas para la mayoría
de los humanos. Pero para los que nos gusta la
fotografía son todo un reto que nos puede ocupar unas poquitas semanas de esta
estación, ya que no todas florecen al mismo tiempo y en los mismos lugares.
Son de lo más variado y su
identificación correcta nos parece una tarea muy complicada, ya que aunque
algunas son inconfundibles, la mayoría nos pueden volver locos pues la misma
especie puede tener flores de varios colores, además y como con algunas
mariposas, hay veces que hay que recurrir casi a métodos científicos para su
correcta catalogación, ya que pueden hibridar.
Este año hemos conseguido ver unas cuantas especies que no conocíamos, así
que aquí dejamos algunas de las que hemos ido fotografiando. Creo que la
mayoría estén correctamente denominadas, pero…… si alguien ve algún error le
agradecería que nos lo dijese, así que sin más empezamos por unas de las que más nos gustan y
que hemos “afotado” por primera vez este año: Las Ophrys ficalhoana.
Siguiendo con esta familia ésta es la Oprhys lutea
Con un nombre que suena parecido
y con una belleza y forma diferentes, está el grupo de Las Orchis, y la primera es una de las más llamativas tanto por su tamaño que puede superar los 50 cms, como por sus flores con apariencia antropomorfa, hablamos de la Orchis purpurea.
Con flores también con formas antropomorfas son las Orchis anthropophora.
Con otro tipo de flores tenemos por ejemplo la Dactylorhiza maculata.
Con una disposición de flores parecida pero totalmente diferente es la Anacamptis pyramidalis
Totalmente diferente a las anteriores es la Himantoglossum hircinum, el lóbulo central de su labelo en espiral les hace inconfundibles.
También inconfundible es la Orchis ustulata.
Esta que viene a continuación es la Orchis papilionacea,
Quedan aún muchas más orquídeas, pero para no hacer muy larga esta entrada, las dejaremos para otra, y como despedida una totalmente diferente a las anteriores, la Serapias cordigera.
No solamente las Orquídeas son protagonistas para nosotros, hay otras muchas plantas, entre ellas por supuesto no podemos olvidar a la que posiblemente sea la flor más característica de nuestra montaña: el “Narcissus pseudonarcissus subsp.leonensis” o como le llamamos aquí de una forma mucho más sencilla el Capilote.
Esta subespecie propia de nuestra tierra tiene además un significado especial, ya que aunque puede florecer en casi todo el norte de la provincia, yo sé que a muchos nos recuerda unos lugares en concreto: los maravillosos valles de la zona de Riaño hoy mutilados por ese crimen llamado embalse.
Con una disposición de flores parecida pero totalmente diferente es la Anacamptis pyramidalis
Totalmente diferente a las anteriores es la Himantoglossum hircinum, el lóbulo central de su labelo en espiral les hace inconfundibles.
También inconfundible es la Orchis ustulata.
Esta que viene a continuación es la Orchis papilionacea,
Quedan aún muchas más orquídeas, pero para no hacer muy larga esta entrada, las dejaremos para otra, y como despedida una totalmente diferente a las anteriores, la Serapias cordigera.
No solamente las Orquídeas son protagonistas para nosotros, hay otras muchas plantas, entre ellas por supuesto no podemos olvidar a la que posiblemente sea la flor más característica de nuestra montaña: el “Narcissus pseudonarcissus subsp.leonensis” o como le llamamos aquí de una forma mucho más sencilla el Capilote.
Esta subespecie propia de nuestra tierra tiene además un significado especial, ya que aunque puede florecer en casi todo el norte de la provincia, yo sé que a muchos nos recuerda unos lugares en concreto: los maravillosos valles de la zona de Riaño hoy mutilados por ese crimen llamado embalse.
Como casi toda belleza es efímera,
esta flor no es una excepción y se mantiene solo unos pocos días, pero durante
ellos el color amarillo predomina en todos los valles que rodean a los ríos que dan vida al padre Esla, concretamente en la esquina
de nuestra provincia que va desde Las Señales a Monteviejo y hasta el embalse.
Más extendidos que los Capilotes están los Gamones (Asphodelus albus) que pueblan los claros de los montes desde casi lo alto de la Cordillera hasta casi la mitad de la provincia.
Son muy llamativos y suelen estar en grupos numerosos, su tamaño y su mechón de flores blancas que poco a poco van siendo sustituidas por los frutos decoran durante unas semanas nuestros campos.
Después de enumerar unas plantas con unas flores tan llamativas y con una belleza constatada, no queremos terminar esta entrada sin hacer mención a una planta cuyas flores adornan durante unas semanas la zona en la que vivimos, se trata de los Cantuesos (Lavandula stoechas) que cubren de morado los terrenos baldíos.
Más extendidos que los Capilotes están los Gamones (Asphodelus albus) que pueblan los claros de los montes desde casi lo alto de la Cordillera hasta casi la mitad de la provincia.
Son muy llamativos y suelen estar en grupos numerosos, su tamaño y su mechón de flores blancas que poco a poco van siendo sustituidas por los frutos decoran durante unas semanas nuestros campos.
Después de enumerar unas plantas con unas flores tan llamativas y con una belleza constatada, no queremos terminar esta entrada sin hacer mención a una planta cuyas flores adornan durante unas semanas la zona en la que vivimos, se trata de los Cantuesos (Lavandula stoechas) que cubren de morado los terrenos baldíos.
No es que su flor sea "bonita" lo cierto es que no puede ser más simple, apenas "cuatro pétalos sobre una bolita marrón", pero como son miles cubren de morado el campo, y esas franjas moradas son muy llamativas y hacen ganar mucho a los fondos de las fotografías, haciendo destacar aún más al protagonista de la misma, como podéis ver en la entrada "entre escobas y cantuesos".
Seguir enumerando flores sería interminable, así que de momento con la foto que le hizo Arturo a este vecino nuestro en la que podemos apreciar lo comentado sobre el "fondo", damos por terminada esta entrada que en algún momento continuaremos, ahora comienza el verano y con él nuevos retos fotográficos que os iremos contando. Espero que os haya gustado.
Hasta la próxima.
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