domingo, 24 de febrero de 2013

Esas joyas pequeñitas.......


Posiblemente son los insectos más bonitos
, están casi siempre presentes en la naturaleza y la mayor parte de las veces pasando inadvertidos. Son presa común de aves, reptiles y otros insectos, mueren a miles atropelladas en las carreteras, tienen una existencia casi siempre efímera en su última fase de metamorfosis en la que la naturaleza les ha vestido con unos colores y formas  maravillosas…. Hablo de las mariposas

En León tenemos representantes de casi todas las familias que habitan en la península Ibérica, y son casi 200 especies diferentes de los más variados tamaños y colores. Fotografiarlas es toda una satisfacción y un reto.

Las mariposas se encuentran agrupadas en familias de las que yo me voy a quedar con las seis más frecuentes por estas tierras, así que ateniéndonos a su denominación científica, haremos un recorrido por los Papilionidae, Nimphalidae, Satyridae, Pieridae, Hesperiidae, y Lycaenidae.

En cuanto a las fotos, personalmente me gusta sacarlas sin que el sujeto ocupe la totalidad del encuadre, pues creo que ver un poquito de su posadero enriquece la toma, eso si, si detrás tenemos suficiente aire para conseguir un fondo desenfocado sería estupendo, pero no siempre se pueden conseguir estas situaciones. A continuación veremos un representante de cada familia para ver las diferencias mas importantes entre los diferentes grupos.
  

Ésta es una Apolo (Parnassius apollo) un Papiliónido, además de ser la más grande o al menos la más voluminosa, pues puede llegar a medir hasta 80 mms de envergadura, es bastante escasa y actualmente está protegida pues se encuentra en peligro de desaparecer. En esta familia se encuentran las mariposas más llamativas por sus formas, aunque sus coloraciones (salvo en la Arlequín) tiene el blanco y el negro como colores predominantes. Su vuelo es potente y largo, salvo que estén defendiendo su territorio, además suelen ser desconfiadas. Los representantes de estas familias son los de mayor tamaño y merecen de reportajes individuales. 



Elegir un representante de los Ninfálidos es de lo más difícil, pues este grupo engloba las más vistosas por sus colores y tamaños que pueden estar entre los 30 y los 75 mms de envergadura, así que elegiremos una cualquiera, por ejemplo ésta es la Perlada rojiza (Clossiana selene) uno de los Ninfálidos más bonitos, en este caso posó para mi, dejándome fotografiarla en las condiciones que busco: un posadero nítido y fondo desenfocado con un color agradable. El vuelo de esta familia es rápido y largo, salvo que estén alimentándose.

Una tercera familia son los Sátiros, posiblemente los más abundantes y en esta familia se encuentran especies de lo más variadas. Uno de los grupos, las Erebias, se han ganado para mi el premio a la dificultad de identificación, con ellas se rompen todos los esquemas y aún en la pantalla del ordenador me resulta dificilísimo poner el apellido a alguna de las especies. Suelen ser confiadas y debido a su abundancia y vistosidad posiblemente sean de las más fáciles de fotografiar. Su vuelo no es excesivamente rápido y suele ser corto, normalmente vuelan unos pocos metros y vuelven a posarse.



Estos sátiros son Mediolutos (Melanargia lachesis) suelen volar en grupos numerosos y a pesar de sus colores en blanco y negro es una de las mariposas más bonitas.



Éstos son los Piéridos, para mi si algo las distingue de los otros grupos es su gracilidad en el vuelo y en el comportamiento, al menos a mi me parece que son las más delicadas de todas. En la foto vemos un grupo de Artogeia napi o Blanca verdinerviada que están haciendo acopio de minerales  en el suelo húmedo.

Una vez que he comentado por encima estos cuatro grupos, quiero dedicar esta entrada a las más pequeñitas, esas joyas de la naturaleza en que las mayores apenas llegan a  3 cms de envergadura, están adornadas con los colores más variados que podamos imaginar, y por si fuera poco están presentes en casi todos los ecosistemas.

Pasamos pues a las protagonistas de esta entrada que se reparten entre dos familias, los Licénidos y los Hespéridos. Los dos grupos son fácilmente diferenciables, pero cuando comparamos a sus individuos entre si la cosa se complica de tal manera que nombrarles correctamente a veces se hace imposible. Para mi la palma se la llevan los Hesperidos, distinguir unos Pyrgus de otros, por nombrar alguno, es para mi totalmente imposible hasta que puedo ampliar sus imágenes en el ordenador, y a veces como me ocurre con las Erebias ni aún así.

Comenzaremos pues con los Licénidos. Estas mariposas parecen copias en miniatura de los grupos descritos anteriormente, aunque con una personalidad propia Su dimorfismo sexual es muy evidente, hasta el punto de parecer especies diferentes cuando comparamos los machos con las hembras de algunas de estas especies. Son mariposas confiadas, su vuelo es muy rápido, pero suelen volar muy poco, el problema está en perderlas de vista en los primeros metros, cosa que en algunos ejemplares es todo un reto. A pesar de todo son relativamente fáciles de identificar, siempre y cuando dispongamos de la imagen en las dos posiciones: alas abiertas y alas cerradas. 

Vamos pues a hacer un recorrido por alguna de las especies mas representativas de estas zonas limítrofes con la cordillera Cantábrica. 



Ésta es la Niña celeste (Lysandra bellargus) se trata de uno de los Licénidos más bonitos con ese color azul festoneado de blanco. Los puntos negros de las alas inferiores son uno de los datos que utilizaremos para su identificación.


Ésta fue la primera del año pasado, surgió con la floración de las brezos a primeros de Marzo, su nombre es Cejialba (Callophrys rubi) y tiene ese color verde tan llamativo.


Esta pequeñita es un Duende oscuro (Cupido minimus) posiblemente sea la más pequeña de los licénidos compitiendo con la Gris estriada (Leptotes pirithous) en ambos casos no llegan a los 2 cms de envergadura. Parece querer pasar desapercibida con ese color uniforme tanto por el interior como por el exterior, ya que el tono grisáceo solamente está adornado por algún lunar oscuro por el exterior.


Aquí podemos ver claramente el tamaño de la Gris estriada (Leptotes pirithous) comparándola con la margarita, como puede verse es una miniatura.


A esta Morena serrana (Aricia agestis cramera) la ocurre lo contrario que a las dos anteriores, aunque su tamaño es muy similar parece querer llamar la atención con esos dibujos y colores que adornan su capa marrón claro.   


La Manto bicolor (Lycaena phaleas) parece estar en una situación intermedia ya que sus alas anteriores son de un llamativo color naranja, tanto por el interior como por el exterior, mientras que las posteriores son de un discreto tono monocolor, con un pequeño reborde anaranjado.



La Canela estriada (Lampides boeticus) es otro licénido madrugador, aparecieron las primeras junto con la Cejialba a primeros de Marzo. Su nombre como puede verse deriva del color de su manto y de la forma de los dibujos.



La Moradita del fresno (Laeosopis roboris) debe su nombre al color morado que cubre todo su interior, y su apellido a su lugar de residencia. Este ejemplar está fotografiado en un fresno de Piedrasecha (León)



La Mancha azul (Satyrium spini) es parecida a las dos últimas. Si las ves volando, salvo que seas un experto, son difíciles de diferenciar, pero luego cuando las ves tranquilamente te das cuenta de las grandes diferencias. Esta foto está hecha en Truchas (León)



Esta pequeñaja nos ha invadido desde África y es una de las pocas mariposas problemáticas, ya que solamente puede vivir en los geranios y sus orugas se dedican a comer los tallos por el interior lo que termina secando la planta, cosa que no agrada lógicamente a los amantes de los geranios. Se trata de la Cacyreus marshally también conocida como Taladro del geranio o Mariposa del geranio.



Aquí está la Niña coridon (Lysandra coridon) aunque por la forma de las alas y del cuerpo se ve que todas son parientes, en este caso su coloración la diferencia de las otras.


Ésta es la Escamas azules (Glaucopsyche melanops) para mi es de las más elegantes a pesar de la sobriedad de sus colores los lunares negros rodeados de blanco y los tonos azulados la dan una personalidad especial. La foto está tomada en la orilla del embalse de Tabullo (León)



Aquí tenemos una Niña celeste (Plebicula dorylas) en este caso es una hembra y si viesemos al macho en la misma posición pensaríamos que es una especie diferente, pues su color sería totalmente azul, estamos en el mismo caso que la Polyommatus icarus y la Aricia agestis cuyas hembras son muy parecidas y buscaremos para diferenciarlas  las rayitas negras de las alas superiores y el colorido naranja perimetral.



Para despedirnos de estas pequeñas maravillas como son los Licénidos y poder apreciar bien el dimorfismo sexual en el exterior de las alas en esta foto vemos una pareja de Polyommatus icarus, si abriesen las alas veríamos que la hembra (a la derecha) tendría el interior marrón con unas manchas anaranjadas por el perímetro, mientras que al macho le veríamos de un color azul violáceo.

Pasemos pues a los Hespéridos, dentro de esta familia hay para mi tres grupos que engloban a varias especies Pyrgus, Thymelicus.....y el resto (Muschampias, Carcharodus Erynnis....) aún así, si exceptuamos a los Thymelicus  (alguno se diferencia por el color de la maza de las antenas) el resto de los especimenes son tan parecidos entre si, que para mi es imposible identificarlas en el campo y muchas veces en casa. Son rapidísimas en vuelo y aunque sus vuelos son cortos suelen ser a ras de suelo y una gran parte de las veces las perderemos de vista.




Este Hespérido puede ser una representación de los Pyrgus, en este caso su apellido es carthami, y la conocemos comúnmente como Ajedrezada, para su identificación hay que mirar los dibujos que forman las manchas blancas, ya que es en lo que podemos basarnos para diferenciarlo de otros Pyrgus, ya que la coloración es muy parecida. Como puede verse su fisionomía es totalmente diferente de la de todos los grupos anteriores.



Aquí tenemos un representante de los Thymelicus en es caso se trata de la Dorada oscura  (Thymelicus acteón) y lo identificamos por esos dibujos mas claros en las alas, en otros casos los especímenes son tan parecidos que las diferencias hay que buscarlas en el color de la maza de las antenas, algo sumamente complicado de ver en el campo si consideramos que estamos hablando de algo bastante más pequeño que la cabeza de un alfiler.



Aquí tenemos el tercer ejemplo, es una Piquitos serrana y es un Carcharodus en este caso un flocciferus, visto en fotografía es fácilmente diferenciable de los Pyrgus, pero  en el campo volvemos a lo de siempre diferenciarlo de otros Hespéridos parecidos es misión imposible.



Otro ejemplo del parecido entre esta familia, en este caso se trata de una Muschampia proto conocida también como Polvillo dorado, se parece a los Pyrgus y las diferencias están en los dibujos perimetrales  y los de las alas posteriores. 

La verdad es que parece mentira que estas pequeñitas con unos vestidos tan sobrios tengan algo que ver con sus parientes mayores, pero no cabe duda de que tienen su encanto.

Estamos a finales de Febrero y ya falta menos para que comience la primavera y podamos disfrutar de nuevo fotografiando estas preciosidades, de momento me despido con esta miniatura, es una Dorada de manchas blanca (Hesperia comma) y fue así de confiada.



  

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