sábado, 11 de junio de 2016

El Abejaruco


Pocas aves de nuestra zona pueden presumir de
plumaje llamativo como el Abejaruco. Su nombre científico es Merops apiaster, y la mezcla de colores verde, azul, rojizo y amarillo junto con el antifaz negro que hace resaltar sus ojos rojos, parece hacerle encajar mejor en el trópico, donde pasa la mitad de su vida, que en nuestras sobrias tierras del sur de León. 


Los abejarucos llegan a sus zonas de cría  a mediados de Marzo, y se van a finales de Agosto a pasar el invierno al África tropical. Es un ave de mediano tamaño como el de Estorninos o Mirlos, y es una "pieza" codiciada por los fotógrafos de naturaleza. El Abejaruco es un ave relativamente confiada y una vez localizado su asentamiento no es difícil conseguir fotografías llamativas pues es un "modelo agradecido".


Su canto característico se oye desde bastante distancia, a veces cuando vuelan a gran altura y a pesar de apenas apreciarles con la vista se les oye como si estuvieran a unos pocos metros.



El Abejaruco es una ave gregaria que vive en colonias que pueden llegar a ser bastante numerosas, y que anida bajo tierra. Observarles como construyen sus nidos es muy interesante, y aquí en nuestra tierra suelen ocupar restos de bodegas derrumbadas, y taludes que permitan hacer una excavación horizontal a salvo de reptiles y humedades, aunque a veces su exceso de confianza les haga olvidar estas premisas.


La excavación del nido tiene más o menos un metro, y la realiza con el pico sacando la tierra con las patas. 







Mientras dura, unos 10 a 15 días, la pareja suele tener un posadero muy cercano que el macho defiende de otros competidores que pueden estar a medio metro, pero que no consiente que se coloquen en su sitio.


Este posadero puede ser elevado, en cualquier rama seca cercana, o en un zarzal, o en el propio suelo, y son fácilmente identificables pues están rodeados de las deyecciones y egagrópilas de estas aves. 





La expulsión de las egagrópilas no debe de estar exenta de un esfuerzo considerable, a tenor de la cara que ponen al regurgitarlas.






En el posadero el macho ofrece presentes a la hembra y allí van realizando las cópulas. Todo el trabajo de reproducción, la construcción del nido, la incubación y la posterior ceba de los 6 ó 7 pollos que suelen tener, está compartido por ambos progenitores.




Su alimentación está formada por insectos alados, abejas, avispas, libélulas, mariposas............. Su afición por las abejas, además de darles nombre, les ha supuesto crearse enemigos entre determinados apicultores que destruyen sus nidos, sin pararse a pensar que estas especies han convivido siempre y que los daños causados por estas aves son totalmente asumibles por las colmenas.






En fin una vez más el conflicto de intereses entre especies, conflictos en los que en el 99% de las veces el hombre es una de las partes. 


Sin más aquí os dejo unas poquitas fotos de una agradable mañana en el sur de nuestra provincia con Miguel Sánchez en su hide dedicado a ésta especie.














Espero que os haya gustado. Hasta la próxima  



8 comentarios:

  1. gran reportaje sobre esta espectacular ave Victor

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  2. Enhorabuena, te ha quedado muy chulo.

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  3. Magnificas fotos!! Me podrias decir la zona de Leon

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  4. Por si fuera interesante para usted, compañeros de rutas o lectores de su web, tengo publicado plantararboles.blogspot.com y yofrenoelcambioclimatico.blogspot.com (MENOS es MEJOR)
    El primero es un manual sencillo para reforestar, casi sobre la marcha, sembrando las semillas que producen los árboles autóctonos de nuestra región. Salud, José Luis Sáez Sáez.

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